Simplemente
La riada difuminaba cada mañana la clarividencia noctámbula su rostro obligado a tantear la opacidad diaria aquella que tanto atormentaba desprotegido de su coraza nocturna de las sombras que protegían su silueta. Tras la capa conspiratoria nadie se acercaba un fortín atormentado para su cuerpo solapaba la candidez de su alma agasajándola con ronroneos agresivos suspirándola amenazas veladas … Ni protegida … Ni abandonada Una simple cuestión de miradas. Simplemente ella seguidamente la nada. Acuñados recuerdos cuya mente esquivaba personajes instantes sinsabores acumulables. Delante… Una senda abrumadora y compleja un devenir que reculaba su mente respetaba su conciencia amortiguando sueños asaltaba la muralla de sus sentimientos alcanzando el cobrizo latido de su pecho. Un gesto oscuro una sombra paralela haz de luz que de esperar no desespera … solo observa. Unos ojos discretos que s...