DESPECHO
Una
luz escasa atraviesa tu habitación desnuda
Ilumina
un instante ínfimo la silueta despechada de tu cuerpo
Él
no vino...
Esperaste
despierta una llamada, un mensaje, algo…
Recibiste nada
Sola...
Abandonada y enfurecida
Con
un escozor en tu mente
Un
resquemor en tu cuerpo por la promesa despilfarrada de una noche de sexo
Una idea obsesiva transformada en eco
vacío
Instantes
corrompidos por pensamientos destructivos... Cuando la vendetta es más fuerte
que la razón
Espacio temporal aniquila el sentido, arrincona
la mente... El odio es poseedor del susodicho
Nada
te satisfacía... La mente no dejaba lugar a la calma
¿¿Una
fricción?? ¿¿Un autocalentamiento??
Ni
un sometimiento a la almohada te reconfortaba
...
No tenía comparativa alguna
Era una farsa
Inquieta...
Irascible
...
Obsesionada
...
Necesitada
Por
el abandono imprevisto
Por
la falta de satisfacción prometida, perseguida y obligada por necesaria
Demasiado tiempo tu lujuria encerrada
Pensaste
en tu amiga... Esa que a retales sana tu alma
Parcialmente
reanima tu cuerpo
...
Sumisa acatada
...
Deseosa consejera
Ayuda femenina ante semejante falta de
palabra
Primero...
Reproches, insultos, blasfemias y desvaríos lingüísticos atropellados
Más
tarde... Impotencia, lamentos, sollozos y lágrimas
Impotencia
por la oportunidad perdida
… Por una noche de nada
Comenzó
a susurrándote palabras sosegadas... Tranquilizando tu agitada mente ofuscada
Mesó
tu cuerpo con caricias dulcemente deletreadas rebajando la tensión acumulada
Siguieron
otras más intensas... Más expuestas a ser cortadas
Pero
esta vez las necesitabas... Urgía eso que esperabas
Palabras
melosas acabaron de llevarte a la cama
Allí tumbada el deseo reapareció al
instante oyendo la voz entrecortada de tu amiga
Tal
era tu urgencia... Tu ofuscación nocturna
La
necesidad aguantada... La voz calenturienta al otro lado del alambre
¿Quién sabe?
Poco
a poco fuiste desinhibiéndote... Soltando lastre
Solo el picardías rojo de encaje tapaba tu
desnudez atrapada por la luz tenue de la sala
Estabas
poniéndote...
Era
como si un cuerpo etéreo te abrasara
Un
soplo de aire tórrido te penetrara
Era el momento de conquistarte... El
lapsus esperado por la voz del teléfono
La
melosidad dejó paso a obscenidades calenturientas y provocativas
Surgió
un pene invisible que se adentraba en tu mente
Unas
palabras follativas revoloteaban de boca a cabeza fruto de una imaginación
oprimida
Sabías muy bien sus motivos... Sabías que
te deseaba... De ahí la llamada y su inusual respuesta
Te
fuiste acariciando el cuerpo
Introduciéndote
los dedos entre la comisura de los labios... Recados de charla... Húmedos de
deseo
Ya no le pensabas... Solo en esa voz que
se introducía en tu alma... De ese cuerpo imaginario que te acariciaba con
pasión, deseo y ansía
Acalorada como hembra en celo que estabas,
la introducción de tus articulares en tus necesitadas aberturas fue un soplo de
aire fresco... Un desahogo bienvenido
Movimientos
contagiados al cuerpo dueño de esa voz reconstructora
En ambos lados de la línea posturas,
gestos y detalles semejantes... Como si del reflejo de un cuerpo en un espejo
se tratase
Pellizcos en los pitones de los senos se
fusionaban con el ritmo de los cuartos traseros... En ambas damas... En
similares instantes
Convulsionaron
ambos cuerpos
En
círculos perfectos giraron a ritmo frenético
Danzando de abajo hacia arriba se
sometieron al corrimiento
Sudor
cristalino rociando los rostros
Humedad
goteando en los valles depilados
Tensión muscular... Rigidez, tensión y
efervescencia
Clímax
alcanzado en la cima
Cénit
orgásmico despotricado
Pelvis...
Lo que una voz amante consigue cuando un
cuerpo errante despide
Desataste
lo guardado para aquel que no vino
Desató la voz lo que para ti estaba
escrito...
¿¿Una
mala buena noche??
¿¿El
comienzo de un nuevo idilio??
O.

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